Al arrancar el nuevo año siempre nos proponemos mejorar en ciertas cosas. La lista de buenos deseos puede ser larga. Dejar de fumar, adelgazar, hacer deporte, dedicar mas tiempo a los hijos, a la pareja o a los amigos, viajar, leer más, aprender cosas, hacer un cursillo, mejorar en el trabajo…
A menudo muchos de esos propósitos no llegamos a ponerlos en marcha, o no perduran hasta el mes de febrero. Las razones son diversas. Quizá hacemos una lista muy larga, o en realidad no nos interesan demasiado algunos de esos propósitos, no son realistas o no nos concentramos lo suficiente ni planificamos bien el objetivo.
Afortunadamente hay al menos tres de los propósitos mencionados arriba en los que Seguir leyendo →







