Parecía que este día no iba a llegar nunca. Estábamos tan a gusto en la tumbona de la playa, con el mar al frente, el suave mecer de las olas y el viento acariciando nuestra melena, mientras sorbíamos distraídos la cañita del refresco de turno del chiringuito playero… aish… ¡Qué tiempos aquellos! entran ganas de echarse a llorar ¿verdad?. En fin, pero no, ¡no!, hay que ser fuertes.
Como decimos, hay que volver al trabajo lo más dignamente posible.
Y es que septiembre ya está aquí y con él ha llegado la vuelta al trabajo, a la rutina… Seguir leyendo →









